¿Cuáles son las principales características de un sistema ERP?

Un sistema ERP puede tener diferentes significados

Un sistema ERP puede describirse como un paquete comercial flexible y actualizable que soporta, en tiempo real y de forma coherente, la gestión de la mayoría, si no de todos, los procesos de una organización.

Un sistema ERP puede tener diferentes significados para diferentes personas dentro de una organización, dependiendo del papel que desempeñen dentro de esa organización. Un director de planta requeriría diferentes puntos fuertes en un sistema ERP en lugar de, por ejemplo, un director de Recursos Humanos. Esto, por supuesto, asume que su organización tiene diferentes personas en estos roles.

Sin embargo, tanto si una persona dirige su propio negocio en el que realiza todas las funciones, desde la contabilidad hasta la compra de existencias, pasando por la gestión del personal (incluidos ellos mismos), o si forma parte de una organización más grande, debe asegurarse de que su sistema ERP tenga tres componentes principales a la hora de evaluarlo para su implementación.

Estos son:

Integración, Flexibilidad y Transversalidad

Integración

La integración se refiere a las conexiones entre procesos empresariales así como a las conexiones entre niveles jerárquicos. La integración e implementación de un sistema ERP puede dividirse en tres aspectos:

Técnico – que se refiere a la interconectividad de las TI desde el punto de vista del hardware y el software.

Inter-organizacional que se refiere a la vinculación entre dos o más organizaciones independientes.

Coordinación y cooperación entre equipos de proyecto y otros procesos de negocio.

La evaluación de un sistema ERP se basa normalmente en lo bien que maneja los sistemas y la integración de procesos, así como en cómo trata la integración organizativa (jerárquica).

Flexibilidad

La flexibilidad de una organización se refiere a su capacidad de responder positiva y rápidamente a las condiciones cambiantes de su entorno utilizando sus recursos actuales, así como a su capacidad de absorber la introducción de nuevos productos y tecnologías.

En resumen, la flexibilidad de una organización puede evaluarse en :

Una dimensión basada en el tiempo: la rapidez con la que la organización reacciona a los cambios.

Rango – qué opciones están disponibles para la organización para acomodarse a esos cambios.

Intención – es la organización proactiva o reactiva al cambio.

Enfoque – el grado en que la organización está enfocada interna o externamente a esos cambios.

Un sistema ERP se evalúa en función de su capacidad para adaptarse a estas dimensiones.

Transversalidad

El concepto de proceso es de vital importancia para la transversalidad. Básicamente se define como procesos vinculados de forma ordenada que transforman las entradas en salidas de forma repetida. Se hace hincapié en las acciones de valor añadido, la facilidad de repetición y la orientación al cliente.

Conclusión

Como es muy difícil diseñar un sistema en el que «una sola talla se adapte a todos» y para que su implementación sea rentable en todos los aspectos, sería aconsejable analizar el negocio (y el presupuesto).

 

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